miércoles, 15 de mayo de 2013

Leyendas escritas por los alumnos ambientadas en San Jerónimo





            EL hombre sin cabeza


Cuentan que en un patio  oscuro de San  Jerónimo habita un hombre sin cabeza. Muchas noches sale de su escondite a pasear en silencio, solo, emitiendo ruidos estremecedores, terribles.
 Las noches más frías y oscuras sin previo aviso se asoma por las ventanas para asustar a la gente incrédula.
Dicen que toda persona que lo ve tiene  unas terribles pesadillas y jamás vuelve a dormir bien. Una y otra vez en sueños aparece la sombra alargada de la ventana.

Los niños cuando llega la noche  buscan en los patios más oscuros del barrio al misterioso hombre. Otros creen que es una leyenda inventada por los mayores para asustarles. 
Pero los niños no saben que el hombre sin cabeza no se presenta a los que desean verlo si no al que tiene miedo.
Sergio Magriz, 3º Diversificación









                                                                                               El Hortelano quemado


Hace mucho tiempo el barrio de San Jerónimo tenía una estación de trenes. La estación  se construyó en  una zona de huertos. Cuentan que en plenas obras, en uno de los huertos apareció el cadáver de un hombre quemado. Desde ese día comenzaron a ocurrir cosas extrañas en la obra. Aparecían las paredes pintadas, los vigilantes oían voces, llantos y gritos de dolor. La gente que viajaba en los trenes y llegaba por la noche a
la estación de San Jerónimo escuchaba por los altavoces  a un hombre hablando, era el  hortelano que murió quemado.
Los habitantes del barrio cada vez estaban más asustados, no querían ir a la estación ni subir a los trenes. 
Nadie sabe qué ocurrió, por qué murió aquel hombre quemado. Algunos creían  que alguien le debía algo y hasta que no lograra recuperarlo su espíritu no descansaría.
 Pasaron los años y seguían pasando cosas raras en la estación y en el barrio. El miedo aumentaba entre los vecinos. Al Final  la estación se abandonó y dejaron de circular los trenes. Desde ese día las voces han desaparecido.                                        
                                              Alba Blanco, 3º Diversificación







Mujer de Blanco, Eva González, óleo, 1879


       El rosario de la familia

Si  una noche paseas por el Parque de los Azahares puedes encontrar a una mujer mayor, con el pelo recogido y vestida de blanco.
Cuentan que murió sin cumplir su último deseo, entregar a su amado nieto un tesoro  de gran valor que escondió por miedo a que se lo robaran.
Era un rosario que pertenecía a sus antepasados y que las abuelas entregaban al mayor  de los nietos para que la tradición familiar continuara. Este rosario tenía poderes especiales. Mantenía unida a la familia y daba suerte.
La abuela murió sin cumplir la tradición. Desde entonces su espíritu vaga por el Parque en busca de una persona a la que pueda contar dónde escondió el rosario para que lo desentierre y se lo dé  a su nieto. La Señora sigue apareciendo, sus ojos cada vez están más tristes porque no puede cumplir  su deseo. Si paseas una noche por el Parque de los Azahares puede que se acerque y seas tú a quien se lo cuente.
Rocío Macías. 3º Diversificación






                                         El Cementerio Inglés

Una noche de hace mucho tiempo, una mujer pálida y  vestida de negro pide a un taxista que le lleve al Cementerio Inglés  de San Jerónimo.

El taxista paró frente al antiguo cementerio. La mujer antes de descender  le observó con unos ojos inquietantes. El conductor   en vez de reanudar la marcha, la siguió con la mirada. 
De pronto, sin esperarselo,  la mujer atravesó el muro desapareciendo en la oscuridad.

El conductor, nuevamente intrigado, se bajó del taxi y sin pensarlo se dirigió al lugar donde la muchacha había desaparecido. Sin previo aviso unos brazos le arrastraron por los hombros hacia el interior. Desde ese día  no se sabe nada de él.
Los habitantes que viven en las cercanías del Cementerio Inglés dicen que siempre que se aproxima la fecha de la desaparición escuchan  gritos terribles de hombre y  susurros estremecedores. Cuentan que  los gritos y susurros son del taxista  y de la mujer de negro.
David Saez Castaño. 3º Diversificación

miércoles, 8 de mayo de 2013

Reciclamos: Mural de P. Mondrian

 Mondrian es un  pintor holandés que murió a medidados del siglo XX en EEUU.
 Artista vanguardista  y uno de los padres de la pintura abstracta. Utilizó con gran maestría los colores primarios, las formas geométricas puras. Influirá en arquitectos, diseñadores y decoradores de nuestro tiempo.

Como participamos en "el Proyecto REcapacicla" propongo que a lo largo del mes de mayo realicemos en el tablón de Diversificación un cuadro de Mondrian con tapas de plástico.


1ª Fase: Recoger tapones de plástico: blancos, negros, rojos, azules y amarillos
2ª Fase: Informaros en la Red de quién es P Mondrian y mirad obras de él.
3ª Fase: Elaborar un cuadro de Mondrian. 

Para realizarlo debemos conocer al pintor, sus principales obras  y cómo ha influido en la moda actual.








Deportivas inspiradas en las pinturas de Mondrian



Resumen de actividades


















Viernes 10: actividades sector primario o agrícola.
Lunes 13: Entrega de leyenda sobre san Jerónimo
               Corrección de actividades de agricultura, las cuatro páginas.
Miércoles 15: entrega de los trabajos en equipo "Viaje a Canarias" y Exposición de ellos.
 




Redacción de la semana: inventa una leyenda ambientada en San Jerónimo



Esta semana pasada trabajamos la leyenda de San Borondón o la Isla Fantasma:
 "La isla que se encuentra por casualidad nunca cuando se  busca".
 Esta lectura completaba los trabajos que venís realizando sobre Canarias. 



Os propongo que para el lunes 13 de mayo inventéis una leyenda ambientada en San Jerónimo (Monasterio, Papachina, cementerio Inglés, Huevo de Colón, Alamillo...) tenéis libertad absoluta. Mínimo 15 líneas.




lunes, 6 de mayo de 2013

Platero y yo: Juan Ramón Jiménez

 

 Lectura de la Semana

 

 

 

 

 

 

 



I- PLATERO

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas.... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal....


Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel....

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña ... pero fuerte y seco como de piedra. Cuando paso sobre él los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

--Tiene acero ...

--Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

II - MARIPOSAS BLANCAS


La noche cae, brumosa ya y morada. Vagas claridades malvas y verdes perduran tras la
torre de la iglesia. El camino sube, lleno de sombras, de cansancio y de anhelo. De pronto, un hombre oscuro, con una gorra y un pincho, roja un instante la cara fea por la luz del cigarro, baja a nosotros de una casucha miserable, perdida entre sacas de carbón. Platero se amedrenta. - ¿ Ba argo ?

- Vea usted... Mariposas blancas...

El hombre quiere clavar su pincho de hierro en el seroncillo, y no lo evito. Abro la alforja y él no ve nada. Y el alimento ideal pasa, libre y cándido, sin pagar su tributo a los Consumos...
III - JUEGOS DEL ANOCHECER (cultura andaluza)

Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo...

Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes.

- Mi padre tié un reló e plata.


- Y er mío, un cabayo.

- Y er mío, una ejcopeta.

Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hombre, caballo que llevará a la miseria...

El corro, luego. Entre tanta negrura una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:

Yo soy laaa viudiiitaa
del Condeee de Oree...

... ¡ Sí, sí ! ¡ Cantad, soñad, niños pobres ! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.

- Vamos Platero...

IV - EL ECLIPSE


Nos metimos las manos en los bolsillos, sin querer, y la frente sintió el fino aleteo de la sombra fresca, igual que cuando se entra en un pinar espeso. Las gallinas se fueron recogiendo en su escalera amparada, una a una. Alrededor, el campo enlutó su verde, cual si el velo morado del altar mayor lo cobijase. Se vio, blanco, el mar lejano, y algunas estrellas lucieron, pálidas. ¡Cómo iban trocando blancura las azoteas ! Los que estábamos en ellas nos gritábamos cosas de ingenio mejor o peor, pequeños y oscuros en aquel silencio reducido del eclipse.

Mirábamos el sol con todo: con los gemelos de teatro, con el anteojo de larga vista, con una botella, con un cristal ahumado; y desde todas partes: desde el mirador, desde la escalera del corral, desde la ventana del granero, desde la cancela del patio, por sus cristales granas y azules...

Al ocultarse el sol que, un momento antes, todo lo hacía dos, tres, cien veces más grande y mejor con sus complicaciones de luz y oro, todo, sin la transición larga del crepúsculo, lo dejaba solo y pobre, como si hubiera cambiado onzas primero y luego plata por cobre. Era el pueblo como un perro chico, mohoso y ya sin cambio. ¡ Qué tristes y qué pequeñas las calles, las plazas, las torre, los caminos de los montes !

Platero parecía, allá en el corral, un burro menos verdadero, diferente y recortado; otro burro... 


V - ESCALOFRÍO



La luna viene con nosotros, grande, redonda, pura. En los prados soñolientos se ven, vagamente, no sé qué cabras negras, entre las zarzamora... Alguien se esconde, tácito, a nuestro pasar... Sobre el vallado, un almendro inmenso, níveo de flor y de luna, revuelta la copa con una nube blanca, cobija el camino asaeteado de estrellas de marzo... Un olor penetrante a naranjas... humedad y silencio... La cañada de las Brujas...

- ¡ Platero, qué... frío !

Platero, no sé si con su miedo o con el mío, trota, entra en el arroyo, pisa la luna y la hace pedazos. Es como si un enjambre de claras rosas de cristal se enredara, queriendo retenerlo, a su trote...

Y trota Platero, cuesta arriba, encogida la grupa cual si alguien le fuese a alcanzar, sintiendo ya la tibieza suave, que parece que nunca llega, del pueblo que se acerca...

sábado, 4 de mayo de 2013

Yo Leo, Tú Lees, Nosotros nos Comunicamos: Redacciones alumnos




“Siempre que estoy en mi cuarto leyendo un libro, me detengo y pienso que soy un privilegiado  por haber descubierto la lectura.

La gente, muchas veces cree que leer es  repetir palabras escritas sin comprender pero eso no es cierto. Para mi leer es mucho más difícil que jugar al fútbol, al baloncesto o a cualquier otro deporte porque  implica comprender, extraer, memorizar, analizar, imaginar, soñar… todo al mismo tiempo.

Yo hasta hace muy poco tenía un problema, no leía, no me gustaba, tenía dificultades y lo pasaba fatal cada vez que me tocaba leer en voz  alta.
Hasta  este año nunca había leído un libro. Nadie me leyó un cuento cuando era pequeño. Mis padres no pudieron hacerlo.
 Comencé  muy despacio, desganado y con pocas esperanzas… No encontraba un libro que me gustara o que fuera capaz de entender. Sólo pensarlo me dolía la cabeza. ¡Encima tenía que leer tres al Trimestre!
Y, un día ocurrió, descubrí que estaba disfrutando, que al leer  mi imaginación volaba al mundo que aparecía descrito. Según pasaban las semanas observaba que escribía mejor, cometía menos faltas de ortografía y ya entendía palabras que antes me resultaban extrañas.
Ahora, hay  tardes que  me tumbo en mi cama con un libro, me concentro tanto en lo que ocurre  que pasa el tiempo sin darme cuenta, pero lo más sorprendente es que según pasan los días disfruto más y más con la lectura.  Sé que aún me cuesta, que leo libros cortos, que leo lento pero para mí ha sido un gran descubrimiento.
 Aconsejo a todos los que lean esto que abran un libro y  lean, es muy bonito. Los libros son como la vida, ríes, lloras, aprendes, disfrutas. Para mi saber leer es todo. Cuando sea padre yo    podré leer cuentos a mis hijos”.
Adrián González
3º de Diversificación
23 de abril de 2013.





“Creo que la lectura es una de las cosas más importantes para la mente.
 Nos ayuda a comprender palabras desconocidas, a entender mejor las cosas, a conocer  historias que hasta ahora no sabíamos que existían.
La lectura desarrolla la imaginación.

A mí no me gustaba leer antes pero desde que estoy en Diversificación me he dado cuenta que leer es importante.
Para mi leer  es ver el mundo a través de otros. Es aprender. Leer me entretiene. Es una buena forma de ocupar el tiempo libre. Es una  manera de aprender y divertirse a la vez.
 Los libros que más me gustan son los de intriga y suspense. Imagino que lo que está escrito pasa realmente.”
Rocío Macías. 3º de Diversificación
23 de abril de 2013








"En todos los años que llevo de estudiante he leído muchos libros pero pocos me han gustado.  Los dos últimos libros que he leído  Rimas y Leyendas de Bécquer y El Misterio Velázquez de Eliacer Cansino sí me han gustado mucho.
Considero que la lectura es algo bueno porque aprendo nuevas palabras y mejoro mi vocabulario.
Cuando era chico mis padres me leían libros. En mi casa tenemos bastantes libros. Unos los compraron cuando era pequeño y otros ahora. No todos los que tengo me gustan pero aún así los guardo y nunca los tiraré.
Leer causa una buena experiencia en nuestras vidas.
Hay libros que los coges, empiezas a leerlos y no puedes soltarlos porque te enganchan. Cuentan historias que te atrapan y sin saber cómo te las imaginas.
 La pena es que hay personas que no valoran los libros y no quieren leer. ¡No saben lo que se pierden!
Adrián Peña
3º de Diversificación









"A mí no me gustaba leer porque siempre me obligaban a leer libros muy aburridos como si fuera un castigo. Libros que elegían los demás. Un día me dejaron escoger y leí un libro de miedo, me encantó y desde entonces siempre elijo yo libros.
El año pasado descubrí que es bueno leer porque aprendo a la vez que imagino las escenas en mi mente.
Pienso que si hubiera leído desde pequeña hoy me gustaría leer todo tipo de libros pero a mí nadie me leyó de chica, en mi casa apenas hay libros, así que pocos pude leer.
Recuerdo que al principio me cansaba pronto y dejaba de leer. Pasó el tiempo, poco a poco los leía enteros y desde el curso pasado los libros eran más gordos y ya no tenían dibujos…
Este año, a veces elijo libros con temática que en principio no me gusta, lo hago para no leer siempre lo mismo, para cambiar y descubrir otros gustos porque si siempre leo las mismas cosas me cansaré y no quiero que me pase eso porque ahora disfruto leyendo".
Cristina Fernández
3º Diversificación




"Para mí leer es como si entrara en otro mundo. 
La lectura me culturiza como persona y me enseña a darle importancia a cosas que nunca se las hubiera dado.
No todos los libros me suelen gustar. El que más me ha gustado ha sido Hermanos de
Sangre, trata de la Segunda Guerra Mundial. Cuenta la historia de los hombres que formaron la Compañía E506 Regimiento de Infantería paracaidista de los EEUU.
Hace poco que conozco la lectura, antes no me gustaba nada leer. Este Curso mi profesora me obligó a leer. Gracias a ella he descubiero los placeres de la lectura y he aprendido a escribir sin tantas faltas de ortografía". 
Sergio Magriz
3º Divesificación



miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Tiene Canarias ocho Islas? ¿Existe la Isla Fantasma o de San Borondón ?



"LA ISLA QUE SE ENCUENTRA POR CASUALIDAD, NUNCA CUANDO SE BUSCA"







Uno de los mitos más queridos por el pueblo canario es la leyenda de La Isla de San Borondón. Conocida también por otros nombres muy sugerentes como Isla Fantasma, Isla Mágica, Isla Perdida, Isla Encubierta...
Desde tiempos remotos los abuelos cuentan a sus nietos que en medio del Atlántico, entre la bruma aparece y desaparece la Isla. Esta leyenda forma parte del mundo de la ensoñación,  del misterio. Parece ser que los primeros testimonios se remontan a la Grecia clásica y que los cartógrafos medievales y las fuentes que manejaba Colón ya la mencionaban.
Desde la Antigüedad el hombre siente necesidad de encontrar un Paraíso, un lugar eterno, un remanso de paz donde la vida se detenga y no aceche la muerte. Puede que por  la ansiedad de encontrar ese lugar la imaginación del hombre haya creado la Isla Mágica o quién sabe, puede que exista y tenga el don de aparecer y desaparecer. Pese a su carácter mítico  muchos afirman haberla visto.

El relato que acontinuación vamos a leer lo encontré mientras realizabais los dos trabajos sobre Canarias. Necesitaba un cuento breve para la lectura de la semana y quería que estuviera relacionado con las islas Afortunadas. "Investigando en la Red" encontré esta leyenda que complementa los trabajos elaborados. Si quieres saber más sobre la Isla de San Borondón pincha en el enlace


Lee atentamente

 La isla de San Borondón



"Cuenta la leyenda que un monje del siglo VI de nombre Brandán o Borondón, viajero incansable e intrépido, partió acompañado por otros monjes en una modesta embarcación con la que se adentró en el Mar Tenebroso, hoy conocido como océano Atlántico. Iba en busca del Paraíso Terrenal.
Fue su primo, un ermitaño llamado Barinthus, quien le habló de la existencia de ese lugar maravilloso donde vivió Adán el primero y donde Dios permitía a sus santos vivir después de la muerte. En aquella tierra abundaban las flores y los árboles frutales y su suelo estaba cuajado de piedras preciosas. Tan impresionado quedó San Brandán con el relato, que al día siguiente propuso a San Maclovio y otros catorce de sus discípulos emprender viaje en busca de aquella Tierra Prometida.
Durante siete años navegaron por el Atlántico y se enfrentaron todo tipo de adversidades, desde feroces tormentas hasta temibles y enormes monstruos marinos que pretendían devorarlos. Arribaron a muchas y muy extrañas islas, como la de San Albeus, donde vivían veinticuatro monjes que no pronunciaban palabra desde hacía ocho años. O la isla de las viñas, cuyas uvas eran del tamaño de manzanas y bastaba una de ellas para alimentar a un hombre durante todo un día.

Vieron también durante la travesía una fabulosa columna de cristal que permanecía de pie en medio del océano. Encontraron demonios, pigmeos, gatos marinos y serpientes, dragones, buitres y ángeles. En una de las tres islas volcánicas que avistaron, descubrieron a Judas sentado en una roca arrepentido. Otra estaba habitada sólo por grandes ovejas blancas. Y aún divisaron otra que a la que llamaron Paraíso de los Pájaros, en la que los árboles no tenían hojas, sino menudas criaturas cubiertas de plumas que se colgaban de las ramas por el pico.

Pero ocurrió que un día, tras duras jornadas de viaje, divisaron a lo lejos la más extraña de ellas: una isla que parecía haber surgido milagrosamente del fondo del mar. Sin pensarlo dos veces desembarcaron para descansar y recoger víveres. Mucho les llamó la atención lo raro del terreno y su increíble vegetación, pero no le dieron mayor importancia. Cogieron para guisarla la carne que habían guardado en la nave y cortaron leña para el fuego.
De repente, tras la comida, el suelo empezó a moverse y todos gritaron despavoridos, llenos de temor corrieron en todas direcciones, la isla entera temblaba y se iba alejando del barco. Calmó como pudo San Brandán a sus hombres, recogieron las provisiones y a duras penas embarcaron de nuevo. Ya a lo lejos, contemplaron el lugar donde habían estado, que, como una engañosa ballena, acabó por hundirse de nuevo en el océano ante el asombro y la maravilla de todos.


Este lugar, no es otro que la conocida como isla fantasma de San Borondón que, tiempo después, fue situada entre las Islas Canarias y considerada la octava isla del archipiélago.
Aún hoy es posible divisarla en el horizonte, pero cuando los navegantes pretenden acercarse a ella, la niebla la envuelve y desaparece sin dejar rastro".

                                        (Fuentes: sobreleyendas.com, laisladescubierta.net y otras)

 

 

 

 

TAREA

 

 

 

 

 

Leemos en voz alta una vez. Repetimos la lectura en silencio. Después: 

  • Buscamos el significado de las palabras subrayadas en la RAE (recuerda que en el diccionario los verbos debes buscarlos en infinitivo y todas las palabras en singular). 

  • Contesta:

  1. ¿Quién era  Borondón y cómo era?

  2. ¿Con qué otro nombre se conoce al Océano Atlántico?

  3. ¿Cuándo realizan el viaje y qué buscaban?

  4. Explica qué le cuenta sobre la Isla su primo, el ermitaño Barinthus.

  5. Enumera las adversidades y  lo que vieron en sus siete años de travesía.  

  6.  Describe cómo era la Isla

  7. ¿Qué ocurrió cuando estaban en ella?

  8. Argumenta por qué se conoce como isla Fantasma.

  •   Escribe una reflexión sobre la lectura: argumenta si te ha gustado, por qué, qué parte te ha resultado más atractiva, ¿crees qué existe y si no existe crees que el hombre necesita  mitos, soñar? ¿Por qué?

  • Por último, escribe una oración con cada una de las palabras subrayadas.